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Gastos deducibles para autónomos en 2026

Si eres autónomo, conocer los gastos que puedes desgravar en tu declaración de IRPF es clave para mejorar tu salud financiera e impulsar tu negocio. Con la declaración de los gastos, reduces la base imponible sobre la que se calcula el IRPF y el importe de IVA que tienes que pagar a Hacienda.

En este artículo veremos los principales gastos que puedes deducir y cómo justificar las partidas más problemáticas, como el gasto de la vivienda si trabajas desde casa, las dietas, el vehículo o el teléfono móvil.

También aprenderemos a identificar los gastos que no son deducibles, aunque es fácil saberlo porque, básicamente, si no puedes explicar cómo ese gasto te ayuda a generar ingresos, lo más seguro es que no sea deducible.

¿Cómo sé si un gasto es deducible? 

Como decíamos, un gasto deducible es aquel que repercute en los beneficios de tu negocio, pero además, para poder desgravarlo, debe cumplir con una serie de características:

Si no cumple estas 3 cosas, Hacienda puede rechazar el gasto en tu declaración.

Estos criterios están recogidos en la Ley sobre el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y en la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), así como en diferentes Órdenes de Hacienda, que determinan cuándo se admite una deducción y cuándo no.

¿Cuáles son los principales gastos deducibles para autónomos? 

Las partidas de gastos deducibles más habituales en los autónomos son: 

¿Qué gastos puedo deducir si trabajo desde casa? 

Si eres autónomo y trabajas desde casa puedes deducir parte de los gastos, pero no todo. La normativa indica que puedes deducir hasta el 30% de los gastos que se consideran suministros: 

Pero ¡ojo! el 30% no se aplica sobre el total de la factura, si no sobre el porcentaje de vivienda que utilizas para trabajar.

A efectos prácticos, imagina, por ejemplo, que tienes una casa de 100 m² con un despacho de 20 m² (es decir, tu despacho ocupa 20% del espacio). Si la factura de la luz es de 100€, debes calcular lo siguiente: 

O sea, podrías deducir solo el 6% de la factura total, que son 6€.

Esta fórmula está fijada por ley desde 2018 y se aplica como “Gasto deducible = gasto × % de vivienda afectada × 30%”. 

Si puedes demostrar que el uso profesional es mayor, podrías llegar a deducir más del 30%, pero en la práctica es difícil de justificar y la mayor parte de los asesores recomienda aplicar el 30% estándar.

Además de los suministros, puedes deducir (de forma proporcional al % de uso) otros gastos de la vivienda como el alquiler, el IBI, la comunidad, el seguro de hogar y los intereses de hipoteca. En estos casos solo se aplica el porcentaje de uso (no hay que calcular el 30%).

Para poder deducir cualquiera de estos gastos, debes cumplir con los siguientes requisitos:

Es importante tener todo en orden, porque si no Hacienda puede rechazar la deducción. Los errores más comunes en la declaración de los gastos de autónomos que trabajan desde casa son: 

¿Qué gastos son los más complejos de declarar?

Los gastos que más inspecciona Hacienda suelen ser las declaraciones relacionadas con el vehículo, la vivienda, las comidas y el teléfono. Todos estos son gastos deducibles, pero tienen limitaciones y necesitan mucha justificación. 

Analicemos de cerca cada caso.

En el caso del vehículo: 

En cuanto a las dietas: 

En el caso de las facturas de teléfono: 

¿Qué gastos no se pueden deducir?

La regla es simple: si no puedes explicar claramente cómo ese gasto te ayuda a generar ingresos, no es deducible. Los gastos más frecuentes que no se pueden declarar son:

En resumen: 

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